Nuestra historia y la de Villa El Tucán

Nuestra historia

Nuestra historia. Dos viajeros convertidos en anfitriones en Costa Rica

Nillareth, Stéphane y los tucanes les dan una cálida bienvenida a Villa El Tucán

Artículo escrito por Yves Pepito Malette

Ver el artículo original en Mag506.com (en francés)

 

La historia de Nillareth Gallardo Ramírez y su pareja Stéphane Jalbert es un verdadero homenaje a la naturaleza y a la belleza salvaje de Costa Rica. Esta pareja quebequense, cautivada por el país durante un viaje turístico, logró transformar su pasión en una aventura extraordinaria con la creación de Villa El Tucan, ubicada en Bijagua de Upala, entre los majestuosos volcanes Miravalles y Tenorio.

Habiendo descubierto Costa Rica como turistas ellos mismos, comprenden perfectamente las expectativas y aspiraciones de quienes vienen a explorar este país. Su propuesta se basa precisamente en esta comprensión íntima de las necesidades de los visitantes, ofreciendo así una experiencia auténtica, en armonía con la naturaleza y la cultura local.

Una pasión por la naturaleza en el corazón de la experiencia
Su misión es simple: ofrecer a los visitantes una inmersión única en el esplendor natural de Costa Rica. «Somos, ante todo, apasionados que comparten su amor por esta región», explica Nillareth. En Villa El Tucan, cada estadía está pensada como un verdadero encuentro con la fauna y flora locales, en un entorno tranquilo y reparador.

Este entorno idílico, marcado por la imponente presencia de los volcanes, inspira cada detalle. Lo que antes era solo un potrero, hoy es un exuberante refugio tropical, donde los visitantes pueden disfrutar de la tranquilidad mientras admiran la naturaleza circundante. La villa debe su nombre a un momento mágico: la visita de catorce tucanes, posados en un árbol de la propiedad, inspiró a Nillareth y Stéphane a llamar a su dominio «Villa El Tucan».

Entre volcanes y una biodiversidad excepcional
Villa El Tucan se encuentra en una región bendecida por una rara biodiversidad, donde los visitantes pueden observar tres especies de tucanes y dos especies de perezosos, emblemáticos de este bosque lluvioso lleno de sorpresas. El clima, moderado por la altitud, ofrece días soleados, ideales para la exploración, y noches frescas, perfectas para relajarse después de un día de aventura. El volcán Miravalles alcanza una altitud de 2.028 metros (6.654 pies).

Los volcanes Miravalles y Tenorio le dan a la región un carácter único. Miravalles, el volcán más alto de Guanacaste, es conocido por sus aguas termales y fenómenos geotérmicos, mientras que el Tenorio, con su famoso parque nacional, alberga el espectacular río Celeste. Este río, cuyo color turquesa se debe a minerales volcánicos, es una verdadera joya natural, que invita a los visitantes a explorar sus encantadores senderos y cascadas de ensueño.

 

hébergements bijagua

Una experiencia a medida, en armonía con la naturaleza
En Villa El Tucan, cada detalle está pensado para ofrecer una experiencia íntima y personalizada. Las villas, decoradas con esmero, no llevan número sino que se identifican por colores distintos, un guiño a las tradiciones locales. Esta atención al detalle también se refleja en la cálida bienvenida que brindan Nillareth y Stéphane, quienes hacen de cada estadía un momento único, profundamente arraigado en la cultura y la naturaleza circundantes.

Cada villa se personaliza con un color
Los tucanes ofrecen su saludo matutino. Las actividades alrededor de la villa refuerzan esta conexión con la naturaleza. Senderos bordeados de árboles frutales siguen el curso del río para paseos tranquilos, mientras que las excursiones nocturnas permiten descubrir la fauna bajo otra luz. Cerca de allí, las cataratas de Bijagua y la famosa cascada del Río Celeste completan esta experiencia con momentos de asombro inolvidables.

Una estadía inolvidable en el corazón de la naturaleza
«En Villa El Tucan, no queremos solo ofrecer una estadía, sino crear momentos inolvidables donde cada instante sea una invitación a bajar el ritmo y apreciar la belleza de Costa Rica», señala Stéphane. Este oasis de paz, ubicado entre volcanes y biodiversidad, es una verdadera invitación a reconectar con lo esencial y a vivir momentos de contemplación en total armonía con la naturaleza.

Ya sea para explorar las maravillas geológicas de los volcanes o para sumergirse en el esplendor de la fauna local, Villa El Tucan ofrece a sus visitantes una aventura memorable, donde cada estadía se convierte en una experiencia profundamente conectada con el entorno que la rodea.